Hacer el amor

¿Y si nos olvidamos de que tenemos tantas ganas de hacer el amor y directamente pasamos a la acción?

¿Y si pensamos en hacer el amor y directamente hacemos el amor?

¿Y si cuando hacemos el amor, nos olvidamos de hacer el amor?

Cuando tengo tantas ganas de hacer el amor, te busco.
Cuando pienso en hacer el amor, te encuentro.
Mientras hacemos el amor, me olvido de mi para dedicarme a ti.

©2021, Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

El tiempo

Tócame, y me tocó.
Bésame, y me besó.
Ahora quiero que lo hagas todo al mismo tiempo, para que no me de tiempo a
pensar.
¿Pensar?
Pensar que nuestro tiempo tiene un principio y un final.
Porque cuando me tocas, me besas y me amas, el tiempo se detiene
pensándonos, tocándonos y amándonos.

©Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Cuando nuestros cuerpos se rozan

Cada vez que se rozan nuestros cuerpos, siento cómo un rayo traspasa todo mi ser y lo cubre de una necesidad imperiosa de tí.

Cada vez que se rozan nuestros ojos, bajo la mirada, porque con solo una mirada tuya, mi cuerpo empieza a arder en llamas que solo tú, y unicamente tú, puedes apagar.

Cada vez que se rozan nuestras manos, solo pienso en agarrate y no dejarte nunca.

Cada vez que nuestros cuerpos se entrelazan, se unen, tengo la necesidad imperiosa de hundirme tan dentro de ti, llegando a alcanzar el cielo.

Todo vivido a tu lado es tan diferente, que en un día de lluvia alcanzo a ver el sol entre las nubes.

Unidos por el hilo rojo invisible que solo tu y yo alcanzamos a ver.
©Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Horizonte

Y comprendió que el cielo y la tierra se unen en una armonía de colores, de olores, de texturas, que hacen que la vida merezca la pena ser vivida.

Con sus desafíos, con sus alegrías y sus tristezas, porque todo forma parte de ti, de tu mundo.

Cuando miras hacia el horizonte, todo es lejano y cercano a la vez, el cielo y la tierra pueden ser tocados desde el corazón.

Nada es lo que parece, pero todo tiene un parecer.

Mira desde tu corazón, descubre dónde está tu cielo y tu tierra para que los puedas tocar y decir de una vez por todas:
¡SOY LIBRE!

Namasté.

©2021, Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

El agua y las emociones

Cuando el sol llega a su punto más bajo, es el mejor momento para coger el traje de baño, la toalla, y las llaves del coche, y dirigirte a esa playa que nos aporta un rato de paz y de serenidad cuando el bullicio empieza a desaparecer.

Bañarnos en la soledad de las aguas de un mar que nos hace aflorar los sentimientos tan encontrados que tenemos cada día para poder aclararlos y regresar de nuevo a casa con una mente más despejada.

©Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Entre las sábanas

Nos metíamos entre las sábanas para que nadie nos molestara mientras nos contábamos historias de esas que hacen temblar de los pies a la cabeza.

Estábamos tan enamorados el uno del otro, pero fuimos tan cobardes de no decírnoslo, que para cuando nos dimos cuenta, la vida nos fue llevando por caminos totalmente opuestos.

Hoy esos caminos han vuelto a juntarse, como si del hilo rojo se tratara.

Esos caminos han ido forjando y reforzando nuestra personalidad y nuestro deseo del uno para con el otro.

Puedo decir que hoy, con 28 años recién cumplidos, deseo tanto tenerte entre mis brazos que me quemo por dentro.

Deseo sentir tu aliento sobre mi cara.

Deseo poder acariciar cada rincón de tu cuerpo como tantas veces he soñado.

Hoy quiero hacer el amor contigo, tenerte entre mis piernas y no dejarte escapar nunca.

Hoy quiero una vida contigo.

Namasté.
©2021, Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Cielo – Mar

El cielo y el mar se unen en una perfecta sinergia de colores, de olores, que dan ese toque despreocupado cuando la vida te pone en el camino a esa persona especial con la que sabes que pasarás el resto de una vida llena de desafíos que merecen ser vividos para aprender con cada paso que se da.

El cielo y el mar se unen como dos cuerpos, como nuestros cuerpos, cuando hacen el amor a un ritmo loco y desenfrenado cuando tenemos la urgencia de saborearnos.

El cielo y el mar se unen en el horizonte para que bailemos un vals tan erótico que nos humedezcamos de pies a cabeza anticipando lo inevitable.

El cielo y el mar se unen para que sepamos que el infinito existe y que el horizonte llega cuando tú y yo seamos uno para siempre.

©Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Y salieron a navegar, les encantaba cómo el sol del mar bañaba sus cuerpos desnudos mientras hacían el amor con total libertad.
Sabían que podían dejarse llevar, que no serían juzgados por cómo se comportaban cuando sus cuerpos se unían.
Ella, totalmente desinhibida, posaba sus manos en el cuerpo de el y hacía que cada rincón de su alma vibrara de placer al ser tocado por unas manos que tenían una historia que contar.
Ella, sintiéndose completa y absolutamente respetada por un hombre que la amaba, se dejaba hacer, tocar y se permitía disfrutar.

Nada sale del contexto del placer cuando dos almas se unen para formar un todo.

©Ziortza Castro Belaunde

Como cada tarde de domingo, paseaba junto a la orilla del mar viendo cómo las olas bañaban todo lo que a su paso tocaban, pero esta vez la diferencia era que estaba solo.

Recordando cuándo se habían conocido, cómo se habían conocido y qué hicieron en el momento de conocerse.

Todo lo que ocurrió entre ellos, la relación tan casi perfecta, parecía que se había esfumado.

¿En qué momento pasó?

Parecía que todas las caricias, todos los abrazos, todos los Te quiero nunca hubieran existido.

Pero él sabía que cada beso, cada abrazo y cada Te quiero habían salido desde los más hondo de su ser, creando un aura de perfección.

¡Te quiero!, dijo al viento, sabiendo que esas simples pero profundas palabras llegarían a la persona que estaba destinada.

Volverían a hacer el amor en sus sueños, volverían a tocarse, a abrazarse, a envolverse, en esa perfección que solo los amantes saben crear cuando se encuentran el uno al lado del otro.

©Ziortza Castro Belaunde

Y se metió en su habitación dispuesta a organizar la mayor fiesta que jamás haya existido.

Tenía de todo lo que pudiera necesitar para organizarla:

  1. Crema exfoliante tanto de cara como de cuerpo.
  2. Limpiador facial.
  3. Crema hidratante.
  4. Un albornoz super calentito.
  5. Una esponja exfoliante para el cuerpo.
  6. La bañera en su habitación.
  7. Burbujas para el agua.
  8. Una taza de té de frutas.
  9. Un consolador.

Todo esto para mimarse por un ratito ella sola sin que nadie la molestara, por que cuando saliera del baño le esperaba:

  1. La TV, también en su habitación, muy importante.
  2. Todas las películas románticas que fuera capaz de ver.
  3. Un libro de Nora Roberts.
  4. Palomitas y gomis.

Desconectó el móvil y se dispuso a llevar a cabo su fiesta particular.

Esto si que era vida, lo hacía una vez a la semana, sin importar quién cayera en el intento, el mundo seguiría girando sin ella.

 ©Ziortza Castro Belaunde.

Sus labios se posaron en la base del cuello que tenía completamente desnuda.

Cuando el la besaba de esa manera todo su cuerpo vibraba al son de la música que ambos ponían con sus caricias, con sus besos y con sus palabras.

Con solo rozarla, todo su cuerpo se ponía erecto, sus pezones pedían a gritos ser succionados por esa boca tan perfecta que le hacía sentir maravillas.

Todas las mañanas eran así, sus labios, sus cuerpos, sus caricias, esa forma tan perfecta de empezar el día.

©Ziortza Castro Belaunde

Unión

Estaba sentada en la playa, justo en la orilla, dejando que el agua de mar bañara sus doloridos pies.

Unos pies que habían caminado demasiado y que ahora lo único que deseaba era que los mimaran un poco.

Pensando un poco en cómo los pies le habían llevado hasta dónde estaba, se dio cuenta de que ya era hora de dejar de caminar, de meterse en el mar y dejarse llevar hasta dónde las olas quisieran, sin rumbo, pero sabiendo que dónde llegara sería lo perfecto.

Recapacitando sobre su proyecto de vida, sobre cómo lo abordaría, sobre cómo daría a conocer al mundo el mensaje que tenía que transmitir, pensó que lo mejor sería ser ella misma, simplemente SER.

No tenía ni idea de cómo llegaría a ella todo el dinero que necesitaba para que el mensaje pudiera transmitirse, porque claro estaba, ella tenía que seguir viviendo, tenía una familia que mantener y unas facturas por pagar.

Pero una cosa tenía bien claro, que había sido elegida para llevar a la humanidad el mensaje de UNIÓN.

©Ziortza Castro Belaunde

Y deseando que viniera un nuevo amanecer, empezó a tirar todo lo que le sobraba, todo lo que le hacía anclarse a la vida que ya no quería ni reconocía.
Empezó por deshacerse de su baja autoestima, de sus no puedo, de sus no debo, de sus es que… de todas las frases y palabras que hacían que su vida fuera una excusa.
Continuó por tirar esas ropas que le daban una imagen de mojigata, de chapada a la antigua.
Empezó a escribir en todos y cada uno de los espejos frases que la ayudaran a levantar el ánimo cada vez que se miraba al espejo para compadecerse.
Y bailó, bailó como nunca lo había hecho, ella sola, desnuda frente al espejo, frente a sí misma, aceptando todas las partes de su cuerpo, aceptando lo que había sido hasta ahora su vida, una vida llena de brechas y de baches, y que ahora, llegado el momento, se dio cuenta que tenían un sentido, un único sentido para la nueva vida que con el nuevo amanecer comenzaría.

©Ziortza Castro Belaunde

Y de repente, mientras veía la tele, una sombra pasó por delante de ella.

La reconoció al instante, era su abuela ya fallecida.

Había venido a darle un mensaje importante para su vida.

  • Hola nieta, lo que ahora ves como una desgracia, en realidad es tu aprendizaje.
  • Saca el máximo provecho de esta situación porque de ella saldrás mas fuerte y valiente que nunca.
  • Lo que en esta vida vemos como desgracias son en realidad oportunidades para crecer.

Vive, pero vive cada momento como si del último se tratara, porque cada momento no vivido es una oportunidad desaprovechada.

©Ziortza Castro Belaunde

Todas las mañanas, antes de levantarse, se imaginaba cómo sería despertar al lado de su hombre perfecto, ideal.

Mientras soñaba, sentía que él ponía las manos por todo su cuerpo, acariciándola, mimándola, haciéndole sentir la mujer más hermosa del planeta.

Luego, sus bocas se unirían en un perfecto compás haciendo una delicia de desayuno.

Practicaban Sexo a un nivel mas profundo, a un nivel que llegaba a tocar el alma.

Cada mañana, se recreaba en esta visión, hasta que llegaba la hora de levantarse totalmente satisfecha, saciada por si misma, para empezar un nuevo día llena de energía y vitalidad, esperando que pronto se hiciera realidad.

 ©Ziortza Castro Belaunde.

Hola papá, quiero dedicarte estas líneas para agradecerte la decisión de darme la vida.

Una vida en la que he aprendido, aprendo y seguiré aprendiendo que todo no es lo que parece, que hay que vivir el momento y que cada momento tiene su por qué.

Que todos venimos a este mundo por algún motivo y no solamente porque sí.

Que cada beso, cada abrazo, cada palabra de cariño, pueden decirse a todas horas y no solo en momentos especiales o situaciones complicadas.

Que como hijos siempre seremos especiales y que como futuros padres siempre seremos los peores.

Que la vida pone a cada uno en su lugar y que cada lugar es un momento.

Gracias papá por ser como eres, bueno, malo, regular, porque gracias a cómo eres, puedo llegar a ser quien soy, de mí depende.

Gracias papá por darme la oportunidad de vivir y de crecer.

©Ziortza Castro Belaunde

Los marrones no existen

¿Qué opináis sobre esta frase?
“Los marrones no existen, son una oportunidad para demostrar tu valía personal” @olgatekogozokidenda
Creo que es una verdad como un templo.
Los desafíos, comúnmente llamados “marrones” son oportunidades que nos da el Universo para superarnos a nosotros mismos como personas, como sociedad.
Para demostrarnos de lo que somos capaces de hacer, de que cada día podemos abarcar mas de lo que creemos.
Para hacernos grandes.
¿Qué opináis? Seguro que habéis pasado por muchos marrones a lo largo de vuestra vida. Os puedo asegurar que yo sí, y mejor o menos mejor he salido de todos ellos.
Ánimo lectores, NOSOTROS PODEMOS (cuando queremos, claro).

©Ziortza Castro Belaunde

Otros mundos

 

Quiero pensar y pienso que ahí fuera, más allá de nuestra visión existen otros mundos más avanzados que el nuestro.

Cuando seamos conquistados por otros mundos más antiguos que nuestra civilización, veremos que en ellos todo es armonía y paz, veremos que todo es una unión perfecta del todo con el todo.

Veremos que la muerte no existe y que la vida lo llena todo.

Seremos entonces capaces de comprender que nuestro más avanzado pensamiento es su más antiguo acto.

Que todo lo que existe fue y que todo lo que fue será.

Que nosotros estemos en continuas luchas, no quiere decir que todo sea lucha.

©Ziortza Castro Belaunde

Justo al final de la calle le aguardaba todo lo que necesitaba para encontrar al amor de su vida.

Al final de la calle estaba todo lo que necesitaba saber para seguir los pasos necesarios que le llevarían hasta una felicidad tan inmensa que debería aprender a gestionarla, por que de lo contrario esa felicidad se dispersaría y no tendría ningún sentido.

Se dispuso a dar el primer paso que le pondría en el camino, sino el correcto, si el adecuado.

Tendría que gestionar toda la ansiedad que le provocaba saber que al final llegaría lo que con tanto anhelo ansiaba.

Algo en su interior le dijo que en el momento de comenzar a dar los pasos adecuados se fuera desprendiendo de todo lo que llevaba encima,empezando por la ropa y continuando por sus vergüenzas, sus miedos, sus enfados, dando paso a las lágrimas que liberarían todo su interior.

Para llegar en su justo momento al amor de su vida, que no era otra persona sino él/ella, sabiendo que la libertad y el amor son un todo dentro de la persona.

©Ziortza Castro Belaunde – Revista ieup!

Y desnuda frente al espejo, vio que tenía un cuerpo de escándalo a pesar de sus 70 kilos de peso.

Vio que su cuerpo tenía muchas posibilidades.

Vio que cada mañana frente al espejo, totalmente desnuda, era toda la energía que necesitaba para comenzar el día con una sonrisa que hacía las delicias de quienes la contemplaban.

Que cada cuerpo cuenta una historia y que su historia es de superación.
©Ziortza Castro Belaunde

Despertar

¿Qué significa para todos vosotros despertar?

Despertar a la vida, al amor, a la amistad, a la salud, saber que todo es perfecto, que esta perfecto tal cual esta ocurriendo ahora mismo en nuestras vidas, en nuestros corazones, saber que todo tiene un por qué, un para qué, sin un tiempo limitado, porque, ¿qué es el tiempo sino una medida de seguridad que se hace insegura según vamos viendo que las cosas no ocurren como nosotros queremos sino como deben de ser?

Seamos la luz que alumbre nuestro camino, nuestro despertar, para que el tiempo sea infinito, ilimitado, en nuestra dura cabeza.

Hagamos que esta vida merezca la pena ser vivida, no como nos gustaría que fuera sino como debe de ser vivida, sabiendo que todo es perfecto según nos van ocurriendo los acontecimientos diarios, pero siempre siendo conscientes de ellos para poder aprender y poder transcender al tiempo y al espacio.

©Ziortza Castro Belaunde

Era un día soleado, así que decidió salir a dar un paseo por el bosque, para perderse en sus profundidades y recapacitar sobre su vida, sobre sus días.

Tenía muchas ganas de llamar a Brad, de perderse con él.

Estaba deseando volver a vivir aventuras con él. Con Brad todo resultaba tan sencillo. Encajaban a la perfección, reían, jugaban, discutían y todo lo hacían con una gran pasión que emanaba desde dentro de sus corazones.

Las mañanas podían resultar agotadoras pero perfectas y las noches…eso era otro universo paralelo al que vivían.

Sudaban cada gota de su cuerpo cuando sus cuerpos se encontraban en un vals que ambos bailaban a la perfección.

Primero le tocaba a ella llegar a ese clímax que la dejaba totalmente exhausta, él sabía en dónde tocar, cómo tocar y cómo saborear la parte más tierna de ella, para que, llegado su momento, subiera hasta lo más alto.

Una vez que ella había alcanzado la cúspide, el empezaba a moverse dentro de ella con unos movimientos lentos pero seguros, llenándola por completo, hasta que él, sintiéndose totalmente fuera de control, hacía que sus movimientos fueran más y más rápidos hasta alcanzar el paraíso dentro de ella.

Después, se quedaban en silencio, un silencio cómodo que hacía que sus energías se juntaran hasta hacer de los dos uno.

©Ziortza Castro Belaunde.

Navegar en si misma

Y llegó el momento de ir a navegar.

A meterse en esas aguas tan limpias y cristalinas que invitaban a perderse en las profundidades, junto con los peces, tocando el cielo en el mar, sintiéndose libre de toda preocupación, ajena al caótico mundo que la superficie albergaba en forma de incertidumbre.

Dentro del agua se sentía protegida, se sentía arropada.

Sentía que Poseidón la protegía con ese manto salado y tan colorido como es el mar, haciéndole entender que todo en esta vida tiene una posibilidad, tiene un sentido, tiene una marea que te hace subir y bajar según te encuentres, pero siempre sabiendo que todo esta bien, que todo gira en un mismo sentido y con un único propósito.

Convertirte en Ti.

©Ziortza Castro Belaunde